Últimamente estoy teniendo sueños bastante extraños. Normalmente son raros, pero hay algunos que se llevan la palma, y ya que estaba en racha he decidido ir apuntándolos en un papelito para describirlos después.  Quizás algún día tenga un psicoterapeuta que se frotará las manos con tanta absurdez y podrá sacarme el dinero a gusto durante meses y meses, pero mientras tanto, pues los apunto por aquí.

Como es la primera entrada que voy a escribir sobre los sueños, ya que tengo pensado escribir una cada vez que acumule siete sueños extravagantes, pues he decidido que escribiré sobre los siete tipos de sueños más recurrentes que he tenido, y de hecho, sigo teniendo.

No pretendo sacar el supuesto significado que puedan tener, se que hay mucho escrito sobre el tema, pero no me interesa demasiado, prefiero quedarme con la intriga o simplemente sacar mis propias conclusiones, que probablemente sean aún más absurdas que los propios sueños.

Empecemos:

Volar

 Siempre que ha salido el tema de los sueños en alguna conversación, el volar, junto al caer al vacío y la perdida de dientes, eran puntos en común entre todos, pero también hay que señalar que cada persona tiene su “remake” de ese tipo de sueño, así que, vayamos con el mío.

 En realidad, el termino volar no sería el adecuado en mi caso, ya que lo que yo hago, es más bien planear. Así de cutrón soy.

 Normalmente lo que hago es correr todo lo rápido que puedo, y de repente, lanzarme en plancha de cabeza, como si fuera a darme un barrigazo contra el suelo, extiendo los brazos y noto que voy flotando a poca distancia del suelo. No suelo llegar a despegar, suelo quedarme a esa distancia y ni bajar ni subir, pero avanzando de forma constante o incluso aumentando un poco la velocidad. Nunca hay obstáculos así que no hay peligro de hostiarmela.

 De todas formas, lo normal es que en el sueño esté haciendo parkour, frente un acantilado para lanzarme al mar, en la azotea de un edificio o algo por el estilo, y entonces me lanzo y planeo, evitando así darme una hostia que probablemente sería mortal. Cuando hay agua debajo incluso hago alguna que otra acrobacia, cual gaviota.

 Curiosamente, una vez le pregunté a mi padre sobre el tema y sus sueños sobre volar eran bastante parecidos a los míos.

Perdida de dientes

 No siempre es la perdida total de los dientes, a veces solo es que uno baila muchísimo y está a punto de caerse, pero el caso es que sueño muchísimo con ello. Es probablemente el sueño que más veces he tenido.

 Hay quien tiene este sueño de forma super gore, con sangre y demás, pero en mi caso, es todo bastante limpio, el diente se mueve, me lo estiro y se me cae, o sencillamente empiezo a escupirlos uno a uno o en montoncitos de seis o siete en la mano.

Caída al vacío

 Este sueño suele ser extremadamente corto, y podría catalogar más bien como una sensación. Solo recuerdo estar cayendo a una velocidad pasmosa, y justo antes de morir espachurrado contra lo que sea, despertar de golpe y con el corazón a mil por hora.

Vuelta a la vida militar

 Aquí ya imagino que empieza a diferir de lo común, pero probablemente el concepto, si que sea un tanto compartido por algunos, aunque enfocado hacia otro lado.

 La premisa es sencilla, normalmente me he quedado dormido y llego tarde a la base. Me miro al espejo y me doy cuenta de que tengo el pelo largo, que me va a caer una broncaza del quince y me van a arrestar por lo menos una semana. Al llegar a la base, para más inri, hay que irse de maniobras, me he dejado parte del uniforme o el informe entero en casa y no tengo nada con lo que afeitarme. El vestuario, por supuesto, está vacío y nadie puede echarme un cable. El caso es que siempre la estoy cagando, y voy acojonado por miedo a las represalias de mi superior.

 Normalmente no suelo llegar a formación, por lo que la bronca nunca la recibo, y al despertarme del sueño, sobre todo si no tengo nada que hacer ese día, me quedo super agustito en la cama una sensación de confort que ni el mejor colchón viscoelastico del mundo podría reproducir.

Desnudez y sexualidad incomoda

 Aquí se engloban un poco varios temas, pero es que la sensación al fin y al cabo es siempre la misma, así que los colocaré juntos.

 Dejarse los pantalones, o ir totalmente desnudo a un lugar publico, al trabajo o a clase, con toda la vergüenza que eso pueda generar. Normalmente en este tipo de sueños, no me suele pillar nadie o no se dan cuenta de mi destape, pero eso no hace que yo esté más tranquilo. Suelo terminar correteando por pasillos o callejones intentando volver a casa para vestirme de nuevo sin que nadie me vea.

 Otro es estar practicando sexo, masturbándome o cualquier cosa relacionada, y darme cuenta de repente de que alguien de importancia para mi o quien no tengo confianza en ese aspecto me está mirando, como mi padre, un sargento o un colega de clase. Lo extraño es que, a pesar de lo incomodo de la situación, suelo seguir a lo mio, y a veces, hasta mirándole a los ojos. Muy chungo.

Acción sin energía

  De nuevo es un poco genérico, y en este caso se refiere más a acciones, normalmente violentas, más que a un tipo determinado de sueño.

 En este tipo de sueños parece no existir la fuerza, el dolor, la velocidad, etc. que por otra parte imagino que es algo común en todos los sueños, pero en estos se convierte en algo realmente desconcertante y molesto.

 Estar huyendo de alguien o algo, y no poder correr más rápido, a pesar de estar haciéndolo con todas tus fuerzas, o incluso, en algunos sueños un poco más estrambóticos, estar haciéndolo a cuatro patas cual pantera por la sabana.

 Ser apuñalado, cortado, o cualquier otra barbaridad y no sentir nada más que un leve cosquilleo e incluso una extraña sensación de placer.

 Pegar cabezazos, mordiscos o patadas, pero no notar que está pasando nada, como si no tuvieras fuerza alguna o la otra persona no recibiera daño alguno. En estos casos especialmente, la sensación de impotencia es enorme.

Continuidad y vida paralelas

 Esto más que sueños, ya roza la enfermedad mental, porque cuando lo cuento, es que no me lo creo ni yo.

 Es tan sencillo como que sueño que soy otra persona, tengo otra vida y pasa lo que tenga que pasar, en realidad lo que es el sueño, no tiene excesiva importancia, pero el asunto es que al despertarme, en mi estado aún zombi perdido, creo que yo soy estoy en el sueño y el sueño es la realidad, así que intento dormirme de nuevo y volver a ella.

 Lo heavy del asunto, es que muchas veces vuelvo al sueño y sigo donde lo había dejado, con lo que cuando me despierto después, por segunda, o incluso tercera vez, lo hago muy confuso y no termino de distinguir entre realidad y sueño. A veces me ha llegado a pasar que la “otra persona” estaba en una situación peligrosa, conflictiva o similar, y me sentía verdaderamente culpable por lo que le pudiera pasar.

 Obviamente no tardo mucho en darme cuenta, pero esa sensación de incomodidad y de sentirme fuera de mi mismo, es bastante molesta.

Y eso es todo de momento. En cuanto tenga siete sueños dignos de ser contados, me pondré a ello.