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3ª edicion del Blog carnival freak
¿Qué tres cosas prescindibles llevarías a un Apocalipsis Zombi?

INCA, ISLAS BALEARES, ESPAÑA

[Entra en la sala Malkev Malkavian, antes del resurgimiento era lo que se conocía como un nini (ni estudia, ni trabaja) y se dedicaba a escribir regularmente sobre su vida en su blog. Como pasaba días y días sin ver el sol, la invasión no le pillo de improviso, sino que sabia lo que se encontraría en cuanto saliera de su edificio. De complexión delgada y con unos ojos que no expresan capacidad de matar, cuesta creer que todas las historia que cuenta en su nuevo blog sobre como tuvo que hacer para sobrevivir sean ciertas. Me mira fijamente, sonrie, me da la mano y se sienta frente a mi.]

Lo primero que pensé fue en que seguro que era una broma muy bien organizada. Que probablemente alguien había puesto en su pagina, y había difundido de manera brutal, que era el día oficial de los zombis o algo así. Las imágenes me parecieron muy realistas y graciosas, siempre había querido ver zombis canis o los zombis de las gitanas gordas sin tobillos, me parecía un gran trabajo. Aunque claro, al ser “efes” (zombis frescos, recién levantados) no me recordaban mucho a los clásicos del cine, por lo que lo interprete como una panda de tíos bien maquillados.

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¿Cuando te diste cuenta de que era real?

En el momento justo en el que vi al primero al asomarme por el balcón. Era un tipo gordo y corpulento, por las pintas que llevaba parecía un latin king de esos, aunque al palidecer, los rasgos raciales no eran tan evidentes. Estaba persiguiendo a una pobre anciana que no podía mas con su cuerpo, y por supuesto la atrapo.

Lo primero que pensé al asimilar la situacion fue que la había cagado, que no me serviría de nada tener una puerta blindada, tener conocimientos de supervivencia, haber soñado mil veces con estas situaciones y haber salido impune y saber que tipo de ropa usar para que las enfermedades no traspasen, si no tenia comida ni para el día siguiente. Sabia que podía alimentarme de mis gatos, pero eso lo guardaba como medida desesperada, pues les había cogido mucho cariño.

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Tu blog se ha hecho famoso por la frialdad con la que manejaste la situación durante el apocalipsis. ¿Porque hacías las cosas de esa forma?

Una de las cosas que tenia claras es que cuanta mas gente tuviera a mi alrededor, mayor seria el riesgo. Ir en grupo es una carga, puede sonar pedante, pero las pocas veces que estuve en uno, me limitaban el ritmo y mas de una vez, el grupo entero la palmo por esperar a uno(por supuesto, les deje atrás), aunque por otro lado, tiene muchas ventajas, sobre todo en cuanto a apoyo moral se refiere.

En un primer momento, tenia claro a quien quería ir a buscar para ayudarles a sobrevivir, lo que haría un grupo total de 5 chicas y dos chicos, demasiado grande, pero eran personas importantes para mi. Por fortuna para mi, si lo miramos con retrospectiva, a todos los encontré muertos o convertidos, excepto a una de las chicas, la ultima que conseguí encontrar, que se había suicidado. Puede que si no hubiera sido por eso, probablemente hoy no estaría aquí, sino siendo pasto de los putos babeantes por haber intentado salvar a alguno de ellos como pude presenciar en varias ocasiones. Como suele decirse, los cobardes son los que cuentan las historias de los héroes.

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Pero… ¿como hacia para moverse de un sitio a otro?¿Como sobrevivió?

Siempre llevaba un poco de todo en la mochila, cosas imprescindibles como el Iphone durante el primer levantamiento cuando todavía había Internet y las lineas telefónicas funcionaban a la perfección o comida y agua por si tenia que resguardarme durante el viaje en algún sitio, ropa de repuesto, cuerda, condones, un cuchillo y todas las cosas que en su día sudaba de meter en la mochila militar porque me parecían innecesarias.

Al principio no era muy difícil moverse, con ser rápido, conocer la zona y esquivar debidamente lo tenias todo hecho, el problema llego mas tarde, cuando su numero era enorme y se llamaban entre ellos a gritos por falta de alimento. Entonces tenias que utilizar la estrategia sin dudarlo, si te acorralaban, eras hombre muerto, así que intentaba moverme siempre por los tejados. Mas adelante, estúpido de mi, decidí hacerme el macho machote e intentar buscar a una chica a la ciudad. Hacia unos 12 kilómetros cada día recorriendo las vías del tren, ya que el paso solía estar vallado, y aunque no fuera así solo tenia que correr durante un rato y los tenia despistados. Tarde una semana en llegar, hacia paradas en los pueblos para conseguir materiales y descansar un poco.

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¿ Podrías decirnos tres cosas que llevabas en la mochila de las que podrias haber prescindido en caso de falta de espacio?

La cámara de vídeo, aunque hubiera sido un duro golpe, porque adoro grabar todo lo que hago, y sin ella no hubiera podido colgar los vídeos para que la gente los disfrute, ni estar remirando en días de aburrimiento situaciones tan divertidas como cuando le meaba en la boca a los zombis desde un balcón o le tomaba el pelo a un pequeño grupo para que me persiguiera por unas escaleras mecánicas en dirección contraria. De todas formas, en las ultimas etapas en las que faltaba incluso la electricidad, casi nunca tenia bateria, y solo la usaba para momentos especiales…

[Por un instante, su mirada se pierde en el infinito y puedo notar como se le humedecen los ojos]

Otra cosa que siempre lleve era una cajita con recuerdos, porque tenia una necesidad patológica de sentirme humano y de recordar tiempo mejores. Si no la hubiera tenido, quizás a día de hoy seria un monstruo sin corazón, como una especie de zombi pensante. Si no me hubiera quedado mas remedio, la hubiera tirado, al fin y al cabo, son recuerdos de personas muertas.

Por ultimo, un dodecaedro, que utilizaba cuando me topaba con gente para calmarles un poco, jugando a los retos y utilizándolo cono objeto de mando, aunque en las ultimas etapas, siempre terminaba consiguiendo que me dieran de hostias por jugar cuando no tocaba. Cuando estaba solo lo utilizaba para lo mismo que antes del apocalipsis, como puzzle. Cada vez lo utilizaba menos porque la cosa se iba poniendo mas fea, así que iba perdiendo su funcion, porque ya era suficiente reto tener para comer ese día. Era, y ojala aun lo fuera, un gancho perfecto para conseguir sexo, ya que la mayoría de la competencia estaba muerta, y con un sencillo “te reto a que me beses” el desenfreno estaba asegurado y te olvidabas durante unas horas de la mierda de mundo en que vivías.

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