[audio:http://www.malkevnia.com/wp-content/uploads/2011/01/1-08-Sur-le-Fil.mp3|titles=Sur le Fil – Yann Tiersen]

De nuevo se avecina la soledad, tan gradual y sosegada como de costumbre, acercándose y abrazándome como suele ocurrir en estos largos días sin sentido…

Como un atribulado chucho cuando su dueño le abandona. Siempre fiel a su amo, pero deseoso de que fuera tan dependiente o incluso mas que el, como esas viudas locas cuya única razón de ser es su querida, amada y venerada mascota.

De nuevo me canso de rascar esa maldita puerta que no se abre y me revela esa silueta. Ni el mas fuerte ladrido es capaz de inmutarla… Supongo que en el fondo, la culpa sera mía…

Soy un perro bobo cuya única razón de ser, es vivir para una persona que en realidad no me necesita, y cuando se acerca el parsimonioso y lento desamparo, solo me quedan las lagrimas y los sollozos…

-Perro idiota! Eso es lo que eres…

Una y otra vez has vivido la misma angustiosa historia, dueño tras dueño, desde cachorro, jamas te han necesitado de verdad… Jamas has sido la devoción, pasión o futuro de nadie… Su amor siempre fue para otros…

Oh! Tu familia, tan metida en sus problemas, pobrecillos, teniendo que cargar contigo a todos lados, destrozándoles la juventud y sus sueños de gloria, obligandoles a beber para olvidar, a mirar para otro lado para no captar tu miserable ye incomoda presencia… Ahora ya no estoy con vosotros, parece que al fin las cosas van mejor…

Oh! Mis compañeros caninos de aventuras y desventuras, que tanto me apreciaban y me querían, ellos que me llenaban de alabanzas… Donde están? Ya ni lo recuerdo, supongo que también es culpa mía, si no estas a tu lado, prosiguen su camino, es normal… Al fin y al cabo, no soy un perro callejero, soy un dependiente absoluto…

Oh! Mi primera dueña, la recuerdo, sus malos tratos, su asquerosa forma de ser y esos tan odiados momentos… No quiero ni recordar… Fue la primera puerta que me resguardo de la soledad y que parecía que me necesitaba… Cuan equivocado estuve…

Oh! Mi segunda propietaria, tan cariñosa, tan llena de halagos, tan absolutamente radiante, tan llena de amor… Pero para mi desgracia, todo imagen y necesidad de aprovacion, tan necesitada de mi como lo puede ser un ciego de unas gafas con aumento… Otro gran error, otra gran herido en mi perro corazón ya muy dañado… Pero aun así, necesitado…

Oh! Mi tercera ama, la señora de oscuridad, la vampiresa de este mundo, un ángel oscuro imbuido en un cuerpo humano… Un alma tan egolatra y dependiente como un niño de cinco años, pero aun así, me hizo feliz por un tiempo, necesitada por mis cariños, por el placer que solo yo le podía conceder… Pero al final, no fue suficiente, necesitaba el calor de otros, necesitaba mas y mas… Y un perro no es tan tonto y sabe cuando sobra… Mi tercer error, mi ultimo error de momento…

De nuevo aquí me encuentro, rascando la puerta, con la vaga esperanza de que mi amada la abra y aparezca, ladrando durante la noche y atento durante el día, pero nunca, nunca… Sin apartarme de la puerta….