[audio:http://www.malkevnia.com/wp-content/uploads/2013/04/Dayman.mp3|titles=Dayman: Epic cover – Colgados en Filadelfia]

 El otro día me dijeron que si buscabas “Malkevnia” o mi nombre por Bing, te aparecían dos cosas la mar de curiosas. Una de ellas es algo que al parecer se ha colado dios sabrá como en el servidor,  que no se ni que es, ni tampoco me importa demasiado, pero que voy a dejar porque aparte de no ser malicioso, me parece una mezcla entre lo bizarro y lo gracioso (Si alguien me lo puede explicar, sería genial). La otra cosa es un BOIB, donde se explica entre otras cosas, la resolución de un juicio que tuve hace tiempo y se dice que me encuentro en paradero desconocido.

Me parece acojonante que poniendo mi nombre te aparezca eso de buenas a primeras. Por lo menos en google no sale, pero vamos, me parece denigrante que yo para Bing sea el tipo de las injurias y la vejación injusta, ademas de estar en paradero desconocido, como si me hubiera escapado al Ártico o algo.

He contado de pasada el tema de la denuncia en la entrada que provocó la creación de la misma, pero lo voy a contar más detalladamente porque me parece impresionante incluso cómico, por no decir algo peor, que después de dos años y medio, se siga con el tema por parte de la justicia.

Todo empezó después de lo sucedido en la entrada “ficticia” (codazo, codazo) que ya he comentado antes.  Ella se enteró de la entrada y lo denunció, diciendo que me iba a cagar. Yo estaba la mar de tranquilo, no decía su nombre ni enseñaba su cara en ningún momento, así que no consideraba que estuviera haciendo nada maquiavelico, ni que pudiera afectarle a ella socialmente de ningún modo, ademas de que la denuncia ponía que lo había publicado en Facebook. Creía firmemente que ese berrinche no llegaría a ningún lado.

Pasa un mogollón de tiempo, hablo de más de un año, y me llaman, estando yo ya en Valencia sin apenas un puto duro, a comparecer ante la justicia en la isla, que es donde se puso la denuncia. Pensando que quedaría en una tontería, que la justicia tiene cosas más importantes que hacer que darle la razón a una loca y joder a un pobretón desgraciado, gasto un dinero que no tengo para pillar un avión e ir al juicio, no sea cosa que me declaren culpable por no aparecer y la cosa se ponga peor.

El juzgado no es para nada como lo pintan en las películas obviamente, no hay testigos, no hay jurado, por no haber, no había ni alguacil ni abogados, estaban la señora juez y una ayudante, ambas con caras de pocos amigos. Mi padre me dijo en voz baja que la había cagado porque eran mujeres, pero bueno, yo quería creer que no era así, que eso no debería afectar para nada.

Empieza el percal y la juez lee en voz alta todas las palabras que había utilizado para referirme a la denunciante, desde Monstruaco hasta guarra; sacado totalmente de contexto eso debería parecer desagradable, pero aún en esa situación me entra la risa floja.

Le hace a usted gracia.

-No, no me hace gracia, pero fíjese  puede verse que no utilizo su nombre real en ningún momento. Si se siente identificada, no era mi intención.

 Supongo que en un juicio, no se le puede quitar peso a la situación, y menos si la juez parece sacada de una nevera. Acto seguido me llama y me enseña la entrada impresa, donde aparte de ver los palabros antes mencionados, veo perfectamente que las imágenes no aparecen, como si hubiera cargado mal la pagina o no supiera siquiera utilizar una impresora.

Ella sale a declarar. Dice que a pesar de que no diga su nombre, en las fotos se le reconoce, y aunque no diga su nombre, si una persona conoce la historia y lee la entrada, podría adivinar que que hablo de ella.

Entonces llega mi turno de ponerme frente al micro. Canto una de bulerías. Es broma.

 -No existen tales imágenes, como puede verse en los papeles impresos, y en todo caso, si hubiera decidido poner fotografías de ella, lo hubiera hecho enlazando imágenes externas a fotos publicas.

 -¿Reconoce que si una persona que conoce la historia, lee la entrada, podría identificar que esa persona es ella?

 -Si nos ponemos así, si conoce la historia, y lee la entrada, obviamente, si. Pero estamos hablando de menos de un numero inferior a los dedos de una mano.

 Y entonces, se termina todo, me declara culpable por haber confesado que ella era reconocible a pesar de no haber puesto su nombre. Ciento sesenta euros que no tengo, a pagar probablemente mediante trabajos comunitarios. Me sentía como si me hubiera hecho una encerrona. Y peor aún, sentía como si me hubieran robado la libertad de decir lo que me saliera de los mismismos cojones. Pero bueno, ahora en la entrada, deja clarisimo que todo eso es ficción  y que quien quiera interpretarlo como real, pues es gilipollas. Y más no pienso hacer, ¿Me van a encerrar por una entrada en Internet? ¿Hasta donde vamos a llegar?

Pero buen de eso hace ya un montón de tiempo, estoy hablando del 2011. Me llegó una carta certificada, que mi padre me avisó de recoger, y le dije que avisara de que estaba residiendo en Valencia. Meses más tarde, recibí una llamada diciéndome lo mismo, y repetí de nuevo, que estaba en Valencia. Ahora supongo que estarán con perros ratreando mi olor a ver si me encuentran, pues al parecer, estoy en paradero desconocido, valgame dios.

Y para terminar, no digo que sea injusto, simplemente, me parece acojonante que se pierda tiempo en estas chorradas estando la cosa como está, y peor aún que puedan verse de una forma tan clara por Internet.


 Edito: Al parecer en Google tambien aparece. Malditos buscadores! Son el gran Hermano! xD