Has soñado alguna vez que podías volar? Has sentido esa mágica sensación de que nada es capaz de pararte? Has visto con tus propios ojos lo fácil que era superar un obstáculo cuando estas desafiando a la ley de la gravedad? Que me dirías, si te dijera que eso es posible gracias a tu fuerza de voluntad? Me tacharías de loco, verdad?

Imagina por un momento que sales corriendo a la calle y que justo antes de que termine la acera, saltas con todas tus fuerzas para intentar llegar lo mas lejos posible. Como te sientes? Verdad que a cada paso que dabas, flotabas un poco en el aire? Verdad que cuando has saltado es casi como si estuvieras volando por un instante? A que ya no parece una idea tan loca?

Y si en lugar de hacer eso una sola vez, lo hicieras cada día? Crees que podrías llegar algún día al otro lado de la calle? Y si en lugar de saltar de la acera, saltas un muro cada vez mas y mas grande? Donde esta el limite? Crees que podrías llegar a escalar un edifico entero? No existen los limites amigo mio, los limites los pones tu mismo…

Así es como veo el parkour, una filosofía de vida, la autosuperacion en estado puro, no detenerse ante nada, y si eso sucede, luchar con todas tus fuerzas para lograr superarlo, plantearse un camino y seguirlo sin mirar atrás. Es algo mas que un deporte, es demostrarse a uno mismo que en el día a día, con la familia, los amigos, el trabajo o los problemas, el esfuerzo y la dedicación, da sus frutos. No hay nada tan hermoso como esas decimas de segundo en las que estas flotando, y contemplar como, con el duro entrenamiento, el vuelo se hace mas y mas largo, con tu cuerpo estirado paralelo al suelo y preparandonte para aterrizar. La indescriptible sensacion de ver como cada dia subes muros mas altos y caes desde mas altura sin hacerte un solo rasguño, la belleza en la fluidez de un movimiento constante, acompañada de la excitante sensación de velocidad, la adrenalina supurando por tus poros mientras observas el abismo bajo tus pies mientras pasas de un edificio a otro, y la jodidamente orgasmica emoción de salir corriendo y notar como se estampa el viento contra tu cara mientras corres con toda tu alma…

Todo empezó cuando yo tenia doce años, allá por el dos mil dos. No hacia mucho que estrenaron la película “Yamakasi”, la cual me apasiono, pero no tenia ni idea sobre lo que hacia esa gente. Un día, un amigo me dijo que ese deporte, se llamaba “Parkour” y que los que lo practicaban se llamaban “traceurs”. Fui indagando por la red en los cibercafes, ya que en esa epoca no disponia siquiera de Internet, y poco a poco fui descubriendo en que consistía, aunque la disciplina estaba muy poco extendida y la información era muy escasa. Un dia, me arme de valor, me puse mi chándal , mis deportivas y sali a desubrir ese camino, quería ser como David Belle, una especia de ninja urbano que tenia la ciudad como su patio de recreo. Por supuesto, lo unico que hice fue correr y saltar como un niño tonto, me apasionaba la idea, pero mi cerebro infantil no era capaz de comprender en que consistia realmente la autosuperacion. Fueron pasando los años, y ya no me dedicaba a colarme en obras y huir de falsos perseguidores, sino que corría sin rumbo y me iba fijando retos cada vez mayores, pero con calma, conociendo mis limites, ya que solía ir solo, y un pequeño error podría suponerme un grave problema. Varias personas se unieron a mi temporalmente, grupos pequeños y grupos grandes, pero ninguno llego a entender nunca en que consistía realmente, se limitaban a seguirme porque era la moda, por diversión o por el simple y mero echo de que curiosear. No llegaron a durar nunca mas de dos meses, a excepción de Berto, que me acompaño largo tiempo, he de reconocerlo, a pesar de tener grandes limitaciones, se esforzó muchísimo y consiguió mejorar una barbaridad. Incluso hicimos una promesa, que nos alistaríamos los dos en el ejercito, para poder seguir corriendo y practicando parkour incluso en el trabajo… Ironicamente solo cumpli yo esa promesa, y parkour en el ejercito… hice mas bien poco, aunque eso si, corría mas que ninguno.

No recuerdo a que edad termino todo, pero recuerdo el motivo, como siempre, el jodido amor, truncando una vez mas mis sueños… una vez mas, y una vez mas, no mereció la pena, pero desde entonces, he vuelto a intentarlo varias veces, pero por trabajo o por falta de tiempo, no he conseguido reengancharme. Pero a dia de hoy, que estoy totalmente solo y dispongo de muchísimo tiempo libre, me prometo a mi mismo una cosa, esta noche, me calzare unas deportivas, me metere en mi chandal, y abrire de nuevo mis alas ante la ciudad… ¿Despertara de nuevo ese sueño que duerme en mi corazon de niño? ¿O ya habra muerto?…

 

Me despido con un vídeo que me inspiraba a salir, incluso en los días mas lluviosos.

Être et durer