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La cita, usada como titulo y sacada de un libro con ese nombre, no es algo que ponga como significado, sino como símbolo del final de mi relación con Inma, ya que son las palabras que utilizó. El libro no lo recomiendo, por supuesto, ya que ni lo he leído ni me gusta para nada la autora.

La foto, azulada, con mucha luz y hecha a lo rápido con un móvil, no es mas que un instante fugaz que decidí capturar. Ese instante no es otro que el que me dicen “Creo que deberías seguir tu camino sin mi.” Si, después de tantas calabazas, uno se lo huele y es incluso capaz de estar preparado para sacar una foto.

La canción, random, muy buena, aunque con un poco de mala hostia si la ponemos en una entrada en la que hablamos de rupturas, es la que escuchaba en el momento definitivo en que leí “No es por ti, es por mi.”, frase que marcaba nuestra segunda ruptura.

 

Todo tiene un final, aunque no queramos verlo. No voy a hablar de algo que aun esta tan caliente, eso es algo que ya contaré en el futuro, cuando esté seguro de que no soy mas que un borrón en su memoria y que no le importará lo mas mínimo lo que escribo sobre mi relación con ella. De momento, como mucho, me limitare a hacer un barrido superficial para que no haya confusiones con futuras entradas y porque se, morbosos míos, que os mola marujear sobre mis desastrosos desamores.

Puedo decir que es la primera de mis relaciones que, en solo dos meses y poco de duración, ha terminado, vuelto a empezar y vuelto a terminar, verdaderamente bien y de forma mas o menos madura. Claro que, todo tiene un limite e inevitablemente al tercer intento de volver, yo, quemado un poco por tanta indecisión, ya no quería hacerlo y cometí una estupidez, como suelo hacer siempre, y provoque su odio eterno. No diré cual, pero una lo suficientemente cabrona como para que un geo deje de aporrear y se ponga a aplaudir. Ahora ella me odia, y aunque pueda sonar mal, supongo que yo estoy contento de saber que no se va a preocupar por mi demasiado tiempo mas, podrá seguir su camino, su sueño y completar sus objetivos sin ninguna distracción.

Se que a veces sueno muy deprimente, cínico o incluso frío. Normalmente la gente me ve ñoño, soñador, tonto, infantiloide o incluso loco. En persona mi imagen es de optimista y siempre con una sonrisa en la cara, aunque en algunos grupos soy muy callado. Porque digo todo eso? Porque nadie me conoce del todo, y cree que puede juzgar mis acciones basándose en lo que ha visto hasta ahora. Centrándose sencillamente en la superficie de mi persona y comparándolo con acciones anteriores, llegando incluso a creer que pueden aprovecharse de mi y llevándose después una desagradable sorpresa. No, señores, aunque no me guste, soy un chico muy maleable y me adapto a las situaciones, aunque eso signifique callar y analizar hasta saber, o creer saber, lo que tengo que hacer. Y digo que no me gusta, porque me gusta la gente que tiene una mentalidad cerrada y ya puede llover o nevar, que nadie le hará cambiar de idea. (Si, hasta en esto soy especialito)

 

Que te dejen una vez, puedes achacarlo a un momento de duda. La primera fue cosa de un día, así que el mal fue una estupidez, nada grave. Todo iba perfecto, hasta que al volver a Mallorca, me deja de nuevo. El motivo es única y exclusivamente. un comentario de Twitter en el que una muchacha decía “Me voy a casar con el primero que llame a mi puerta.” y yo respondía “No veo la dirección por ningún lado”. No diré que eso no es tontear, porque evidentemente lo es, no me estoy excusando, pero yo a esa chica no la conocía de nada y la reacción de dejarme, si la colocamos en una balanza, esta totalmente descompensada. Aun así, la ruptura fue de buenas, nada de traiciones, ni mentiras, ni nada, sencillamente, quería estar sola, necesitaba pensar. “No es por ti, es por mi.” (Debería estar prohibido decir eso.)

Y ahí estaba yo, solo, desmotivado, con un billete a Valencia que no iba a coger, con una paquete sorpresa a medio hacer y con la cara de imbécil que siempre pongo cuando no entiendo que ha podido pasar si le estaba ofreciendo absolutamente todo lo que tengo y más.

Pasan los días, hablamos de tanto en cuanto, cosa que, por muy ideal que parezca, a mi me parece mas dolorosa y contraproducente que dejar de hablar por un tiempo. Un día, decido que estoy cansado y que quiero estar solo, o al menos, hacérselo creer al mundo. Quizás así, como pasa siempre, el universo me llevara la contraria, y decidirá que, por sus cósmicos cojones, yo tengo que estar con alguien.

Así fué, Inma me dijo que queria arreglarlo. Yo, por supuesto, le dije que no, que queria estar solo, que me odiara y así seria todo mas fácil para ambos. (Bendita estupidez, por cierto) Ella me dijo que lo hiciera yo, yo le dije que no podia, que no tenia motivos, que seria mas facil que ella me odiara a mi. Ella insistio de nuevo en que seria imposible, y así durante un rato mas. Tras esa berborrea, hice “LA ESTUPIDEZ”, diciendo algo que no deberia haber dicho y provocando asi una liada parda del tamaño de mezclar ácido clorhidrico con sulfato de calcio, aunque eso si, odiarme, habia conseguido odiarme, aunque quisiera negarlo.

Solo me queda añadir una cosa. A pesar de lo que ha pasado, a pesar de que haya sido un imbécil integral y lo haya mandado todo a la mierda, me pasa como con todas las chicas de las que me he enamorado, jamas podre olvidarla. Y concretamente, jamas podre olvidar esos enormes ojos guiñándome para que la acompañe a casa…

 

Y bueno… esa es la historia de mi ultima ruptura supongo… Una vez mas, decorada la cima con mi supina estupidez, pero que le vamos a hacer? A lo hecho, pechote!

Me había planteado escribir tambien como se arreglo la primera ruptura con Helena, porque fue una escena bastante peliculera, y hubiera contrastado con el tono gris de la entrada, pero esto se ha alargado un poco y no quiero marear.

 

Mañana más, y mejor!