[audio:http://www.malkevnia.com/wp-content/uploads/2010/10/Standby-extremoduro.mp3|titles=Standby – extremoduro]

Cuando timofonica te ofrece una contraoferta regalándote un Iphone 4, un año de llamadas a mitad de precio y encima, sabes que pagaras menos de lo que hacías antes, ni te lo planteas, aceptas sin dudar.

Cuan equivocado estaba cuando pensé que seria pasar los contactos y ale, a disfrutar del juguetito y a la basura la antigualla esa que no podía hacer otra cosa que no fuera llamar y enviar sms. Pero no, mi estado anímico actual y muchos otros factores que ahora os contare, hicieron de este cambio un muro bastante difícil de superar.

Bueno, empecemos, abrimos la agenda, A… Pero si a este chico hace años que no le llamo, que habrá sido de el? Siguiente, a este tampoco le llamo, y dudo que lo haga, ya vamos por la H, y dudo que intercambie llamadas con casi ninguno. Cuan efímeras son las relaciones. Te das cuenta de que esas personas que parecían tan ligadas a ti, no lo estaban mas que por pura costumbre. Excompañeros de trabajo o de clase, amigos de bar o que siempre coincidíais en el tren, tienda o supermercado, y que, cuando termino la rutina, jamas se supo. Números de “ya te llamare” y nunca ocurrió. Nombres que ni tan solo reconozco. Y por encima de todos ellos, los motes cariñosos de las personas que antaño ame y que se que nunca volveré a leer al escuchar su tono personalizado. Y al final que me queda por pasar? Mis dos mejores amigos, mi padre y tres contactos mas que necesito en caso de asistencia o duda. Mi agenda se resume a tan solo seis personas… Supongo que es mejor así.

Es hora de apagar el viejo móvil, quitarle la tarjeta y guardarlo de recuerdo en un cajón, o tal vez tirarlo con fuerza contra una pared o contra el vacío a mas de diez pisos de altura, pero antes… antes toca apuñalarse un poco mas el alma por ultima vez. Abro la bandeja de entrada y empiezo a leer mensajes.

Supongo que algo que me caracteriza es tener cierto… afán, por llamarlo de alguna forma, por martirizarme emocionalmente, y esta vez, lo estaba consiguiendo con buenísima nota. Bendita estupidez.

Lo que encuentro es realmente desconcertante, incluso da miedo. Mensajes de Helena, que por supuesto, jamas tuve el valor de borrar. Contemplo como evolucionan, uno tras otro, haciéndome sentir como un desagradecido por no haberle compensado lo suficiente en su momento, y dándole la razón por haberse quejado por pedirle mas de lo que yo le ofrecía. Mensajes de personas que se cruzaron en mi vida, que pasaron directamente del “eres especial” al “imbécil de mierda” en cuestión de días. Mensajes de felicitación y apoyo de la gente a la que realmente le importo. Mensajes graciosos, mensajes amenazantes, mensajes desesperados, mensajes sexuales, mensajes de publicidad… Y, se perfectamente, que en un mes, en dos meses, o en tres meses, me encontrare como justo antes de haberlos vuelto a leer, sin recordarlos…

Tal vez vaya siendo hora de recoger todos esos recuerdos que he ido acumulando a lo largo de los años, los metas todos en un cubo y los queme lentamente, dejando ver como se desvanece el pasado junto al humo, y consiguiendo de una vez por todas, que solo recuerde lo que quiero, cuando realmente me apetezca, y no a traición al abrir un cajón o una carpeta, aunque se que en realidad, eso no es mas que un engaño momentáneo.

Le doy a borrar… y al cajón.

PD: Fotografía tomada y editada por mi. La primera desde mi Iphone, me pareció un poco… ironico.
PD2: Esa era la melodía de mi móvil durante casi dos años.