Todo empezó de una forma inocente. Le propuse que chupara una piruleta de limón y el me dijo que no tenia manias.

 

 

Las sospechas se acrecentaron, asi que Berto y yo le sometimos a un interrogatorio.

 

 

Y finalmente… cedio! Así que le dedique una canción!

 

 

Miqui fue un tipo que me ayudo en los inicios de la pagina y al que le prometi que le regalaria una guitarra a cambio. Yo cumpli mi parte, por supuesto, y antes de lo acordado. Aunque en cuanto recibió la guitarra, fue paulatinamente desapareciendo hasta que no he vuelto a saber de el, y por supuesto, no termino de ayudarme.

Sin rencores Miqui. 😉

 

PD: Quede claro que no tengo nada en contra de la homosexualidad. Es mas, chicos maduros, un poco freaks, con cara de niño y pene grande… call me. 😉