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Me despierta el despertador (redundancia cero, oiga), sonando por vigésimo segunda vez, hoy tampoco me he levantado temprano como tenia pensado. Sin salir de la cama, hecho una partida al juego arcade de turno en el Iphone, mi nuevo ritual de la “mañana”. Mi cuerpo es expulsado de la cama, aunque mi mente todavía se encuentra en algún lugar del mundo inmaterial. Debería peinarme y arreglarme un poco, pero toca ir a buscar a Z.Z. y me conoce mejor desaliñado, asi que voy a ir tal cual. Por supuesto, lo de limpiar antes de que viniera ha sido un fail total. Llego a la estación de trenes, toca esperar, pero no demasiado, aunque no me importa, me entretengo jugando y escuchando música. Aparece, nos saludamos, de camino paramos para comprar comida y bebida en el supermercado, mientras le explico el planning 2.0 que me he inventado a lo rápido para subsanar el problema de mi gran fuerza de voluntad en cuestiones de lavarle la cara a mi cueva.

El culpable de que el día anterior no limpiara una mierda

Llegamos a casa, comemos, le enseño mis avances en cuanto al Minecraft, miramos The IT Crowd y ahora ya si, me dispongo a realizar la ardua tarea de ponerle el traje de casa a la pocilga donde vivo. Tiro prácticamente toda la tarde en eso, Z.Z. juega, cotillea y mira series, mientras yo voy a lo mio. Termino, me froto los ojos para comprobar que no es un sueño, me ducho, me peino y me cambio, no necesariamente en ese orden, aunque diría que es la forma mas aconsejable de hacerlo. Me llama por teléfono “la chica mona y ademas graciosa que me entretiene por las noches” con su vocecilla adorable(ese dia no estaba para poner motes, pero a lo hecho, pecho)(Para acortar, a partir de ahora la llamare LCMYAGQMEPLN, aunque sea impronunciable xD), y quedamos. Se hacen las seis menos algo y es la hora de ir a buscar a la Z.Z. girl (Dulcinea). Segundo viaje a la estación, esta vez no ha tocado esperar mucho. Se saludan, se dan mimitos y acto seguido nos dirigimos al lugar donde he quedado con la cuasi protagonista de esta historia, LCMYAGQMEPLN.

Es la primera vez que la veo fuera de fotografías, por norma, suele pasar una de estas dos cosas, o que parezca una persona totalmente distinta y me choque, ya sea a mejor o a peor, o que coincida con lo que esperaba, en cualquiera de los dos casos, ese echo no cambia absolutamente ninguna variable. Este era un claro caso de mejor de lo que esperaba. Me paro un momento en la gasolinera a comprar helado y nos dirigimos hacia mi casa. Por supuesto, siendo Dimecres bo, cuesta muchísimo encontrar aparcamiento, por lo que toca caminar un poco, y también pasar algo de frío.

Llegamos a casa, como aun es temprano, nos ponemos a jugar al Bang!, llega Berto de currar, le enviamos a comprar patatillas, picoteamos un poco, jugamos a Munchkin, discutimos reglas, llamo a un tal “J” porque según LCMYAGQMEPLN, “con el jugamos así” (y a mi, en mi casa y a mis juegos, nadie me discute, como si es el papa), cenamos cinco pizzas, de las cuales LCMYAGQMEPLN se queja de cuatro, porque no le gustan (incluso miente y dice que es alérgica a la cebolla ¬¬). Jugamos dos partidas al Take your daughter to the slaughter y Z.Z. se marcha con Dulcinea porque habían quedado con unos compañeros de clase. Quedamos Berto, LCMYAGQMEPLN y yo. Decidimos que va siendo hora de empezar a beber, saco una botella de Tequila, una de 43, lima, licor de melocotón, Malibu y piña, por supuesto, acompañado de sus respectivos vasos de chupito. Jugamos al “yo nunca”, vamos en el sentido de las agujas del reloj, aunque al final preguntaba quien le daba la gana. Como no se me ocurre que preguntar, toca hacer la puñeta…. “Yo nunca he tenido un gatillazo”, bebe Berto, “Yo nunca he practicado sexo anal”, bebo yo, “Yo nunca me he visto envuelto en una orgía”, bebo yo (odio las preguntas sexuales, casi siempre me toca beber), “yo nunca me acostaria con LCMYAGQMEPLN”, bebemos Berto y yo,  a lo que ella añade “Anda que tardáis poco”(odio cosas como esta, ya que esta eso del “nunca digas nunca” y odio mentir, aunque solo sea un supuesto). Al rato, Z.Z. me envia un sms que dice “matameeee”, a lo que le respondo “quieres que te salve?”, pero como su respuesta fue negativa no le di mayor importancia, probablemente el pobre este rodeado de kinkis y música techno, rezando porque termine pronto la noche. Tocan al timbre, son Lix, la minilesbiana y una chica nueva, a la cual llamare Dormael. (mis motivos tengo)

Un consejo: Para jugar al “Yo nunca” no uséis Tequila.

Se sientan con nosotros, y se unen al juego. A estas alturas el alcohol empieza a afectarme, por lo que no recuerdo los detalles con exactitud, pero intentare ser lo mas preciso posible. Mi primera pregunta hacia Dormael fue “¿Eres lesbiana?”(Pregunta que todos tenían en la cabeza) a lo que respondió que no. Recuerdo hablar mucho con ella sobre cine, quizás demasiado, pues LCMYAGQMEPLN se sintió un poco margi, pero no podia desaprovechar la oportunidad, esa chica sabia de lo que hablaba y probablemente desaparecería sin dejar rastro esa noche, aunque estúpido de mi, no apunte ni uno solo de los títulos que me recomendó. No se porque, le pedí un abrazo a LCMYAGQMEPLN, cosa que esta totalmente fuera de mi carácter, ya que odio el contacto físico si no hay muchisima confianza o siento “algo” hacia esa persona. De todas formas tuve la sensación de que a ella no le gustaba, por lo que me sentí un poco estúpido. Mas tarde ella me pidió uno, y se lo negué por ese mismo motivo. Seguimos jugando, Berto pregunta “Yo nunca me acostaria con Malkev” y solo bebio el, y metaforicamente Lix, tampoco se que esperaba que ocurriera, pero en parte me sentí decepcionado. Siguieron las preguntas pero ya no las recuerdo, supongo que ya había bebido demasiado. Solté una de mis estupideces filsoficas respecto no cerrarse las puertas en cuanto al mundo físico, que por eso no entendía a las lesbianas, los gays y los heterosexuales, que lo importante de verdad es lo que una persona sea capaz de aportar (o algo así xD). La noche fue pasando, divertida y relajada, con bromas y alcohol, con conversaciones interesantes y coñitas entre unos y otros. Si tengo que ser sincero, Dormael me pareció muy interesante, y me pregunte si la vería de nuevo algún día. No recuerdo a que hora, Z.Z. me llama, que venia de camino y que saliera a buscarlo, por si lo violaban o algo asi. Lix, la minilesbiana y Dormael querían ir a ver un concierto, por lo que salimos a la calle, aunque dos pasos mas adelante me encuentro a Z.Z., y como hacia un frio que mataba pinguinos, decidimos volver enseguida. Me despido del trió, nuestros caminos se separan. Quedamos solo tres, pues Berto se ha ido a acostar, no hay demasiado que hacer, pero rematamos la noche llamando a  su ex mas reciente (Tengo la intuición de que aparecerá mas veces por mi pagina, así que toca ponerle un mote. Como ese día aguanto estoico mi llamada le pondré uno tope chulo y que esta muy de moda últimamente, “Edward”), y a decir verdad, aguantar toda una conversación a las 6 de la mañana, habiéndote despertado para tocarte las pelotas, es bastante admirable. Después le tocaba a ella, llama a la vampiresa varias veces y esta cuelga, después lo intenta con Helena y tampoco lo coge, no se da por vencida y cuando me quiero dar cuenta esta llamando a Berto, le cojo el móvil me disculpo y le digo que siga durmiendo… ya le vale.

Termina la noche (literalmente, no quedaba demasiado para amanecer) y tocaba irse a dormir. Z.Z. se queda en el sofa y LCMYAGQMEPLN y yo nos vamos a la cama, nos pijameamos, hacemos acopio de varias mantas extra, nos tumbamos dispuestos a dormir y… “brazo”. Esa palabra hace que se me humedezcan los ojos, íbamos a dormir abrazaditos, como a mi tanto me gusta dormir. Paso mi brazo bajo su cuello y la envuelvo con fuerza, me pego a ella tanto como puedo y lo disfruto todo lo que se me permite. Espero con esfuerzo a que se duerma, pues había dormido pocas horas, y hago una de las cosas que mas me gustan de la vida, contemplar a alguien mientras duerme…

El sueño me gana, todo termina… no quiero que se vaya, no quiero volver a estar solo, necesito mas días como este.

……………….

Caricias

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Me despierto con el adorable sonidillo de su voz pidiendo agua, no tengo nada para beber excepto zumo de piña, así que lo traigo. Sigue teniendo sed, porque, seamos coherentes, la piña no es lo mejor para la quitar la sed resacosa. Se levanta y va a comprar agua. Yo debería acompañarla, aunque solo sea para quedar bien, pero tengo un dolor de cabeza mortal, producto del dormir poco y beber mas de la cuenta, asi que me quedo tirado en la cama. Minutos mas tarde, regresa, se había tomado un Lacao en el bar y había comprado una botella de agua. Se empijama de nuevo y bebe un poco, pero al parecer se encuentra mal, me pregunta si debería o no vomitar, a lo que le respondo que lo que mejor le vaya a sentar. Va al baño y lo hace, añadiré, que hasta para potar es mona. Deberíamos levantarnos para ir a ver cabritas, pero preferimos seguir tirados en la cama y disfrutar de los achuchones. Aprovecho cada segundo porque no se cuando se repetirá de nuevo esta situación, o incluso si lo hará. Pasamos así un rato bien largo, pero finalmente, y a pesar de que no me apetece, nos levantamos, aunque me asegura que después dormiremos siesta, por lo que me lo tomo con bastante mejor humor.

Vamos a comer al buffet japones (a ver cuantos faltas de horrorgrafia encontráis en el menú). Nos dan mesa, nos sentamos y al rato, noto como si los riñones me fueran a estallar por lo que voy al baño y meo una cantidad ingente de liquido. Eso, unido al comer bien, cura como por arte de magia la leve resaca que me atormentaba. Arroz, tallarines, apenas sushi y maki, cerebros de pajarito y varias cosas mas. Después de estar saciados y de comentar mas de setenta veces lo mona que esta cuando se rasca la naricilla, decidimos que es hora de marchase. Pago, y nos vamos a pasear un rato por el mercado, en busca de las supuestas cabritas que por ahí deberían estar paseando, pero sin éxito alguno, parece ser que alguien las ha secuestrado y las ha devuelto al monte, o puede que incluso se las hayan comido. Ante la fallida búsqueda y el clima jodidamente frío, decidimos volvernos a casa. Como no hay planes, propongo mirar una peli (mi propuesta comodín), acepta, aunque terminamos mirando “American pie” (decision suya, no mía, yo había dicho Interstate 60), desde la camita, y por supuesto, achuchados, aunque esta vez ella no se empijama. Aun así, he de decir, que me hizo cambiar las sabanas antes de acostarnos, algo que solo otra persona había conseguido que hiciera antes. Empieza la peli, por desgracia, gran parte de esta la paso dormido, cosa de la que me arrepiento, aunque en parte lo necesitaba con creces. Muchos de sus comentarios respecto a algunas escenas no llegue a escucharlos , cosa que me gustaría haber echo. Terminan los créditos, se hace el silencio, nos quedamos a oscuras, ya no tengo tanto sueño, la sigo abrazando, ninguno dice nada, paso mi mano por su barriga, empiezan las caricias…

De una forma totalmente inocente, sin malas intenciones, sin un motivo más profundo que el de deslizar mis manos por su espalda, voy dibujando pequeños círculos, como si fuera un juego para pasar el rato o una especie de masaje cutre. Noto que el tiempo empieza a fluctuar de otra forma, como mas deprisa y despacio a la vez, y transportándome a una dimensión paralela donde el resto del universo no existe. Por algún motivo que nunca termino de entender, el juego empieza a cambiar, transformándose en algo menos inocentes, más… pasional. Estúpido de mi, me dejo llevar, y mis manos empiezan a bailar por su espalda, en enormes trazos que abarcaban toda su piel, desde el borde de su sujetador hasta la barrera que imponen sus pantalones, luchando suavemente, pero con dulzura y disimulo, por tirarla abajo, solo con la punta de mis dedos, y por supuesto, sin prisas. Noto como ella se estremece, como arquea un poco su espalda, como me acaricia disimuladamente con sus pies y tímidamente con sus manos… Tengo que parar! Son imaginaciones mías, solo quiero creer que es así y en realidad estoy comportándome como un completo capullo, seguro que ella solo quiero desconectar de las complicaciones que tiene últimamente y yo estoy aprovechándome de la situación. Como mínimo esta vez no es por culpa de Helena o del “no soy capaz”, es el raciocinio, ella se ha portado genial conmigo, no puedo comportarme de esta forma, ¿quién me creo que soy? Seguro que ni tan solo siente algo por mi. Me aparto un poco, dando a entender que me he pasado, y para sorpresa de mi, me hace ruiditos monos, indicándome que no pare. Tal vez no sea tan erróneo mi pensamiento al fin y al cabo, quizás le doy demasiadas vueltas a la cabeza. Decido seguir, pero intentando controlarme. Estúpido error por mi parte, pues esta vez, mis caricias son mas intencionadas, aunque era evidente que pasaría. Mis manos marcan cada uno de los puntos por donde quiero pasar, danzando en su vientre y su espalda, contorneando su silueta con fuerza, sintiendo su cuello, sus orejas, incluso sus labios, como si mis dedos estuvieran besándola, me pego a su cuello apoyando mis labios sobre su piel, insinuando lo evidente, pero pidiendo permiso, y entonces… un milímetro antes del Punto de No Retorno, decido echarme atrás. Algo dentro de mi me grita “no!”, y no me veo con fuerzas para luchar contra ello. Es evidente que le gusta lo que hago, o me hubiera detenido hace tiempo, pero dentro de mi, no deja de resonar la pregunta… ¿Pasara otra vez? ¿O es solo cosa de una noche? No puedo arriesgarme de nuevo, soy demasiado débil. Ella nota mi incomodidad y me pregunta si quiero que se marche, que estupidez… adoro su presencia. La abrazo con fuerza, con cariño, intentando hacerle entender que no quiero que se vaya, y que siento haber creado esa situación. Pero ya no podía hacer nada, probablemente ya se habrá montado su película y estará pensando de mi lo peor.

Nos levantamos, se ha echo ya demasiado tarde, debe volver a casa, a pesar de mis peticiones. Por suerte para mi, se le mete entre ceja y ceja cenar de bocadillo, así decidimos ir a cenar a bocattas en el Festival Park, cosa que me tomo como una prorroga, así que, a disfrutar se ha dicho. Vamos en coche, escuchando su música (tiene buen gusto la jodía). Llegamos dando un paseo y hablando de zombies, pero para disgusto de ambos, esta cerrado. Terminamos dando vueltas de restaurante en restaurante con la esperanza de encontrar un sitio abierto donde hagan bocadillos, lo encontramos, aunque terminamos cenando pepitos y nachos (viva la incoherencia!). Termino de cenar y me llama Lix, me pregunta que tal me ha ido utilizando un codigo estúpido improvisado en el que siete es no y ocho es si, pero eso hace que sea mas evidente el hecho de que se esta preguntando algo (si es que somos tontacos a veces), por lo que decidimos aplazar la conversación a mas tarde. Jugamos a tirarnos paridas en los vasos y nos reimos de tonterías. La señorita, que fardaba de tener un agujero negro en el estomago, no es capaz de terminarse un triste pepito, por lo que se queda sin postre. Hacemos un poco mas de tiempo, pagamos y nos marchamos. El camino de vuelta es muy frío (literalmente, hacia un frío que pelaba). Llegamos a casa y me deja en la puerta. La despedida es breve, ni tan solo un ultimo abrazo, porque un jodido coche esta detrás y corre prisa, odio eso (ahora he recapacitado, y no le di ni dos tristes besos cuando llego, ni cuando se fue… iuju! ¬¬U) Subo pegando saltitos por la escalera, llamo a Lix y le cuento la historia como si de una quinceañera se tratara. Escribo un boceto de lo que sera esta entrada y, finalmente, me tiro en la cama…

Sinceramente, ha valido la pena.

 

Edito: A veces me leo a mi mismo, y me parezco la persona mas cargante del mundo, pero tal cual lo escribo, tal cual lo pienso. xD