En la entrada anterior exponía las bases de lo que iba a ser el juego de rol. Esta vez me voy a centrar únicamente en lo que estaba siendo uno de mis dolores de cabeza más grandes, la “no magia”, un termino improvisado para limitarme a la hora de meter cosas “ilógicas”, pues no quiero que termine siendo esto un duelo de magia al estilo de los hechiceros de toda la vida.

 No me voy a andar con rodeos respecto al secretismo de la realidad sobre Panacea, pero se tiene que tener siempre en cuenta, que el habitante medio es desconocedor de la mayoría de esta información, y en casi todos los casos, sencillamente se limitaría a seguir “las instrucciones”, al igual que hace muchísima gente con la tecnología actual; ¿Funciona?, pues a darle.

 Entremos en materia, la humanidad, escasa de recursos, perforaba cada vez más y más la capa terrestre en busca de nuevas formas de energía, y en uno de estos intentos encontró un nuevo mineral. El ser humano del siglo XXI no hubiera notado demasiada diferencia entre ese material, y un cristal de cuarzo, por ejemplo. Hubiera investigado y llegado a la conclusión de que la piedra es una fuente de energía enorme, y la hubiera utilizando como combustible o incluso como arma de destrucción masiva. Pero el homo novus, el ser humano futuro, más evolucionado, y con una capacidad empatica que bien entrenada cuasi roza la telepatía, es capaz de percibir en esos cristales, no solo una gran energía, sino cierta sinergia, como si conectaran de alguna forma.

 Sin paños calientes, la Panacea es un fragmento del espíritu del planeta. El espíritu, humano o no, a pesar de lo que pueda parecer, no es el alma, sino un conjunto de datos y conexiones que hacen único al individuo. A pesar de esa individualidad, la tecnología ha sido capaz de clonar, manipular o incluso destruir el espíritu, convirtiendo al portador en un cascarón vacío. En un mundo tan artificial, y donde parece que todo gire entorno a Panacea, un arma puede tener espíritu, un vehículo probablemente lo tenga, e incluso una casa o una mascota modificada genéticamente, también.

 ¿Por qué nuestro espíritu no se materializa? No hay una respuesta exacta, aunque la lógica nos dice que podría hacerlo, si fuera tan poderoso y con unas conexiones tan inmensamente grandes como las de un planeta. Al fin y al cabo, cada piedra no es más que un fragmento de poder arrebatado a la madre Tierra. Quizás alguien verdaderamente poderoso deje algún día tras de si un cristal con todo su poder y conocimiento, pero hasta el día de hoy, nunca ha sucedido.

¿Podría clonarse Panacea artificialmente? No se ha encontrado un material o criatura capaz de soportar tal cantidad de información. Los arduos intentos no han sido más que un fallo tras otro, provocando una perdida enorme de recursos, tiempo y vidas, sin apenas haber avanzado un paso en el proceso.

 Pero bueno, basta ya de marear la perdiz, es hora de explicar que hace y que no hace Panacea.

 Sabemos lo que es Panacea, pero… ¿Qué necesita para funcionar? Respuesta corta, un espíritu “apto”, es decir, alguien o algo capaz de soportar la tensión de la simbiosis y salir airoso.

 Es muy simple, ni tu utilizas a Panacea, ni ella te utiliza a ti, es una simbiosis no tan perfecta como le gustaría a muchos, que termina favoreciendo siempre al más fuerte. Cada piedra es un fragmento de una función que en el pasado la tierra era capaz de controlar, y que una vez arrancada de su interior, ha perdido al guía que le diga lo que tiene o no que hacer, pero su capacidad sigue ahí.

 Cuando un humano intenta controlar a Panacea, lo que hace es “conversar” y “convencer” a la piedra para que haga algo, y esta, lo lleva a cabo o intenta oponerse. Esta lucha, aparentemente sencilla, ha llevado a la locura a más de un confiado que se creía capaz de controlar algo fuera de sus posibilidades, y ha terminado convirtiéndose en un zombi hecho y derecho.

 Y ya para terminar, pongamos dos ejemplos prácticos Panacea orientada a la tecnología y orientada al uso humano, capitulo primero, página 26. Entra para examen.

 Los hover eran el principal vehículo de la humanidad futura (en la Tierra). Son algo parecido a coches flotantes, y su funcionamiento estaba basado en Panacea.

 Cada piedra tiene cuatro capacidades. Sus nombres son (hasta que se me ocurra algo mejor) Absorción, Expulsión, Almacenamiento y Manipulación. Aparte de eso, cada piedra reacciona a un tipo determinado de elemento o de energía  y muchas veces de forma distinta. En este caso, reacciona al aire de nuestra atmósfera  (concretamente con el nitrógeno).

 Durante su ensamblaje, al vehículo se le injerta un “cerebro” sintético con una capacidad limitada de control de Panacea, y se le ordena que absorba el aire por un determinado entramado de tubos y turbinas y lo expulse por otro, ademas de dotarlo de información sobre el manejo y control de todas las partes del vehículo y mapas topográficos terrestres.

Para esta tarea es necesaria una piedra con alta capacidad de expulsión y de absorción, limitando ademas cualquier capacidad intrínseca de manipulación y almacenamiento.

Puede parecer que un tipo tan concreto de piedra sea difícil de conseguir, pero la realidad es que se han estudiado tanto los “patrones” que controlan cada una de las capacidades, que es posible limitarlas en gran medida, aunque nunca aumentarlas. Ese proceso se llama “pulido”, y su función es básicamente, reducir el poder de las piedras, para que durante la simbiosis, no corra peligro el manipulador, que en este caso, al ser un vehículo con un espíritu artificial, podría ser controlado por la piedra y transformado en un autómata, con todo el peligro que eso conllevaría.

 Una vez pulida la piedra y ensamblado todo el vehículo, lo único que habría que hacer es sentarse cómodamente e ir indicando lo que queremos hacer.

 Pasemos al segundo ejemplo, pero antes un inciso.

 ¿Qué es el Control? El control es la “consciencia” residual de la piedra, su capacidad para hacer algo más que sencillamente absorber, expulsar o acumular un elemento o energía  y su utilidad es tan variada que hacer una lista ahora podría llevarme semanas, pero en resumen podríamos decir que es una modificación de las propiedades originales de un elemento o energía. Esa enorme diversidad de propiedades ha provocado que haya un gran porcentaje de esos minerales que aparentemente se desconoce lo que podrían llegar a hacer, pues no parecen reaccionar ante nada. En todo caso, cuanto más poder de control posee una piedra, su peligro y probabilidad alteración del espíritu del manipulador, será mayor.

 ¿Toda Panacea intenta tomar el control? No, una Panacea con un poder de control inferior al del manipulador o con una “personalidad” afín a las intenciones, no opondrá ninguna resistencia a ser utilizada.

 Ahora si, al trapo.

Imaginemos un cristal de energía calorífica. Este cristal tiene la capacidad de absorber y acumular calor, ademas de expulsarlo posteriormente. Eso es una habilidad extremadamente útil, ya que nos permite por ejemplo, enfriar, calentar o incluso derretir objetos si se dispone de suficiente energía acumulada. El problema radica en que si la piedra es incapaz de controlar activamente esas capacidades, tendríamos  helado de manipulador o manipulador al ast, y eso no nos interesa.

 En un caso como este, el trabajo en equipo es la única solución, y esto es, utilizar una segunda piedra, capaz de controlar la primera.

 Siguiendo el caso de la piedra anterior, encontramos una segunda piedra, ya pulida, con una capacidad de control de la misma energía. (Eso se hace principalmente para poder aislar en cualquier momento a una piedra del control de la otra) Si el espíritu del manipulador es lo suficientemente poderoso, podría intentar controlar ambas piedras al mismo tiempo, consiguiendo así efectos verdaderamente útiles a la par que impresionantes; congelar un cubata, calentarse un vaso de leche o derretir el pomo metálico de una puerta.

 Si se viera desde fuera, se vería a un ser humano acercando las piedras al objeto en cuestión, mirando fijamente a los minerales, y acto seguido, estos reaccionando de muy diversas formas.

 Y eso es todo, se que queda un poco difuso, pero es solo una explicación muy general del funcionamiento, no quiero marear con reglas ni nada por el estilo todavía, de eso ya me encargo yo mientras me doy cabezazos por las esquinas. (Y de paso me ahorro que un genius me robe el sistema. xD)

 Hagamos pues un pequeño resumen de todo:

  •  Panacea es el espíritu del planeta materializado y según sus propiedades es capaz de almacenar, absorber, expulsar o controlar un elemento o energía determinada.
  •  La capacidad de control de cada piedra es el principal indicador de lo difícil que es utilizarla.
  •  No todas las piedras se ponen farrucas, si son afines a lo que se pretende hacer o al manipulador, o sencillamente no tienen apenas capacidad de control, son dóciles como una ovejita.
  •  Pueden utilizarse individualmente o en conjunto para obtener mejores resultados.
  •  Requiere un espíritu capaz de sacarle partido, ya sea natural, artificial o manipulado.
  •  Puede provocar cambios de personalidad o cosas aún peores, como un coma o convertirse en un zombi controlado por la piedra.

 Más allá de eso, es ser ingenioso y tener capacidad o tecnología suficiente para poder llevar a cabo la idea.


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