[audio:http://www.malkevnia.com/wp-content/uploads/2010/12/e424a87675c5a686e0f3ee26668141f0.mp3|titles=Primavera – Ludovico Einaudi]

Y sin que ella se diera cuenta, me deslizo lenta y sigilosamente a través de las pesadas mantas, me apoyo ligeramente en el colchón, pego una patada a la puerta de mi memoria con tanta fuerza como mis piernas me lo permiten, entro como una bestia en la atestada habitación, arrollando recuerdos estúpidos hacia los lados y haciendo todo el espacio posible para lo que en breve voy a dejar grabado en el mas duro metal que mi mente pueda imaginar.

Una vez completados los preparativos, abro cada uno de mis sentidos para que nada de lo que pase escape a ellos. Me inclino hacia donde se encuentra, apartando centímetro a centímetro el velo que me separa de su cuerpo, absorbo lo que poco a poco se deja percibir, primero empieza su deslumbrante pelo, suave, largo y liso, con varias tonalidades y olores, como si tuviera personalidad propia, con sus matices, ni blanco ni negro, simplemente a su manera, castaño claro y oscuro con tonos de rojo, y por un instante pasa por mi cabeza una fragancia avinagrada, la adoro.

Continuo bajando sin pausa, y puedo notar como mis dedos rozan contra su suave y clara piel, acariciando con dulzura sus preciosas mejillas, los ojos marrones y verdes que ahora se encuentran cerrados, esa bonita nariz que ella tanto detesta, pero que que a mi tanto me gusta y que por culpa de tanto besarla y rozarla contra mi barba se ha pelado un poco.

Entonces llega la parte que mas ansío de esa ensaladilla de deseables atributos, sus prefectos y sensuales labios, tan suaves como la seda y tan apetecibles como la comida de un rey después de tres días sin probar bocado, capaces de transportarme al paraíso en cualquier circunstancia, a pesar de que el mundo parezca que se fuera a terminar, solo ellos pueden detener el tiempo, solo ellos pueden hacerme retorcer de placer y de deseo, solo ellos pueden ser mas dulces que la miel, solo ellos son capaces de dejarme sin palabras y quedarse cortos ante cualquier descripción, son mas que una droga, son sencillamente… perfectos.

Lucho un poco por resistirme a ellos, pero finalmente desisto y me someto al placer, por suerte y por desgracia, ella sigue durmiendo, con su carita linda, soñando en cosas bonitas, a merced de mis sentidos, los cuales siguen alimentándose de cada centímetro que ven, acarician, saborean, huelen y escuchan, cada respiración, cada movimiento involuntario, todo…

Sigo descorriendo el interminable manto que cubre mi escultura, dejando paso a un sensual cuello que no puedo evitar oler y casi morder, pero no me detengo, continuo bajando, hasta sus perfectos pechos, del tamaño de mi mano, sensuales, esponjosos, blandos como una nube, solo calificables como pecado para cualquiera que creyera en un Dios, pues superan el limite humano. No puedo evadir el recuerdo reciente de poseerlos con toda mi ansia, con mi lengua lamiendo, con mis manos presionando esos suaves y rosados pezones estrategicamente colocados por un milagro…

Por un momento me muerdo el labio inferior con fuerza, la deseo pero no quiero despertarla, solo grabar toda su angelical belleza en mi mente, toda ella en mi mundo, para recordarla en los momentos difíciles y en los fáciles, para tenerla presente en todo momento, cuidando de mi, siendo mi ángel de la guarda, besándome por las noches antes de dormir, y despertándome por las mañanas con un leve susurro y el te quiero mas dulce que su dulcisima voz pueda producir.

Sigo bajando y acariciando, su tierna barriguita, sus caderas de mujer, sus bonitas y resulonas piernas, sus piececitos con calcetines…

Allí, totalmente desprovista de protección, dormida, a mi merced…

Una sensación indescriptible me recorre el cuerpo, mas fuerte que el amor, mas fuerte que la lujuria, mas fuerte que un millar de mariposas chocando en mi interior y reventándome las entrañas, mas fuerte que el mas fuerte sentimiento jamas sentido hasta ahora… quiero fundirme contigo para siempre, quiero que las dos mitades sean una…

No te marches jamas de mi lado, no podría vivir incompleto una vez mas…