Pelea a muerte sobre un palé

 Frente a mi está mi adversario, sin rostro pero con muy mala leche. Está armado con un serrucho de costilla, y al parecer, yo con una sierra de marquetería, ambas nuevecitas y relucientes. Estamos cayendo al vació a bordo de un palé, se ven las nubes pasarnos de largo aunque no se aprecia el suelo, la sensación de que la física nos afecta de forma extraña, puedo saltar, caminar y esquivar sin dificultad, pero si corto un pedazo de palé con la sierra o algo cae fuera de este, aumenta su velocidad y desaparece, como si cayera de la propia caída.

 Mi enemigo se abalanza sobre mi, e intenta cortarme un brazo, y a su vez, yo hago lo mismo. No noto dolor alguno, más bien un ligero cosquilleo placentero cuando su cuchilla sierra mis muñecas. No sale sangre ni nada por el estilo, es como si la carne fuera plastelina y se amoldara a la sierra que entra y sale sin dificultad de la piel.

 Tras un interminable intercambio de pseudomutilaciones, intento cogerle la sierra por los dientes con mi mano desnuda, aunque el intenta zafarse, cortándome una y otra vez los dedos, que desaparecen y vuelven a crecer.

 Al final terminé amputandole una mano justo antes de despertar y dar por concluida la absurda batalla.

Mi hermana me intenta matar clavandome jeringuillas

 El titulo lo dice todo, básicamente el sueño se resume en estar en una casa enorme, huyendo de habitación en habitación, mientras mi hermana (al menos en espíritu  porque físicamente era un borrón) me persigue con una enorme jeringuilla llena de un liquido amarilluzco que intenta y consigue clavarme por brazos y piernas. La sensación de notar el liquido por el interior de mi cuerpo cuando me atravesaba la aguja era extremadamente real, y aún ahora me da cierto repelús.

El bus de la muerte

 Es la despedida de soltero de algún familiar, desconozco cual. Estamos en un autobús de camino a dios sabe donde, aunque por lo que se ve a través de la ventana parece una montaña. Sentado a mi lado tengo a un tío extremadamente pesado que no para de hacer chistes malos y que me tiene amargado.

 En algún momento, el camino parece estrecharse, hasta que llegados a un punto, el conductor tiene que hacer una curva muy cerrada y se para. Uno de los pasajeros se baja para dar señas. Le dice “adelante, tira, tira”, pero al conductor parece confundirse y  da marcha atrás. El autobús se hostia contra un muro que no aguanta el peso y se despeña. Noto como caemos al vacío a toda velocidad, abajo solo hay rocas y la muerte.

 Justo antes de la hostia mortal, las luces interiores del bus se encienden y las ventanas, que al parecer no eran más que pantallas LCD enseñando una imagen falsa, se apagan y enseñan la típica imagen gris. Era todo una broma pesada. Me despierto.

Bichos enormes en un aula inmensa

 Estoy en un colegio, aparentemente no es el mio, aunque las mesas me recuerdan a las que usaba en primaria, con su cajón debajo para meter los libros. El aula es kilométrica, y el techo altísimo, casi podría competir con una catedral. Miro en mi pupitre, y tengo todos los libros maltirados y desordenados como siempre, o incluso peor, porque se ven como telarañas y mocos chungos por el fondo.

 Por algún extraño motivo, me estoy masturbando, y la chica que está a mi derecha, me mira. Solo se que es rubia y viste una falda azul y verde típica de colegiala. No parece molestarle, incluso mira con cierto aburrimiento y desinterés con la cabeza apoyada en la mano.

 De repente, empiezan a caer hojas de arce secas, como si fuera una escena otoñal cliché de cine. Al tocar el suelo, las hojas cobran vida y se convierten en insectos enormes, de dos palmos más o menos, y se pasean por todo el suelo.

 Me asusto e intento pisarlos. Se parten fácilmente como una ramita, y al morir estallan sin ruido en mil pedazos, pero son muchísimos, y van llenando el suelo en su totalidad, apenas se pueden ver ni las baldosas.

 Dejo de masturbarme. (Si, aún no había parado. xD) La chica parece molesta y levanta la mano.

 El profesor se me acerca y me dice que no arme tanto escándalo. Es mi profesor de lengua de secundaria. Y entonces, despierto.

Un chistaco que te cagas

 Un tipo me cuenta un chiste que te cagas y no paro de reírme  es un chiste que no he escuchado nunca, y me hace tanta gracia que termino en el suelo a carcajadas.

 Lo raro es que no había escuchado el chiste en mi puta vida, así que en realidad el creador del chiste soy yo mismo. Extraño…

Viajando en un hipopótamo rosa

  Básicamente el sueño es un recorrido por paisajes random con vehículos la mar de extravagantes, primero era un coche submarino, después una bicicleta con ala delta, y así que recuerde claramente, una especie de trineo personifico con un propulsor como el del coche de Batman, unos patines motorizados, un hipopótamo rosa y unos zapatos de muelle. Aunque estoy seguro de que había más.

Fiesta de cumpleaños orgiástica

  Es la fiesta de cumpleaños de alguien, creo que de un familiar, pero estoy super asqueado por el aburrimiento. Intento escaquearme de la escena y lo consigo, pero termino en un pasillo lleno de duchas, con el típico vaho del calorcillo. Intento meterme en la que me pilla más cerca y me encuentro a mi ex (la vampiresa), con los ojos super pintados de azul celeste y un piercing raro en el labio, a decir parece un travelo, es una cosa muy extraña. Me pone cara de asesina, así que le beso en la barbilla, por joder más que nada, y le digo que seguro que me echa de menos, que me han contado que su novio la tiene más pequeña que yo. Me llama pichacorta, y le digo que ya le gustaría a ella, me saco el pene y es de un tamaño descomunal, exagerado. Me mira con rabia. Parpadeo.

 De repente estoy en una cama, ahí están mi excompañero de piso e Ireth, una chica a la que nunca he visto en persona y que ni tan siquiera se como es físicamente, pero de alguna forma la reconozco. Se están liando salvajemente sin hacerme demasiado caso. Me acerco tranquilamente a ella por detrás y le cojo las tetas con las manos; son enormes y super blandas, demasiado incluso, casi como si fueran nubes de gominola que se derriten entre mis dedos. Me dice que nos liemos los tres, pero a mi compañero de piso le da asco. Tras insistir un poco cedemos ante la petición, aunque justo en el momento en que juntamos las tres lenguas, me despierto.

Si alguien tiene alguna teoría sobre algún sueño, que la exponga.

:XD: